Sin grasas, sin azúcar, sin calorías

Sin grasas, sin azúcar, sin caloríasHa pasado algún tiempo desde que comenzara la locura de los alimentos libres de grasas pero, a pesar del surgimiento de continuos informes sobre los aspectos negativos de la ingesta excesiva de grasas dietéticas, los fabricantes continúan bombardeándonos con miles de alimentos con bajo contenido en grasas o libres de ellas en las estanterías de los supermercados. No obstante, los consumidores deberían tener en cuenta que los alimentos denominados light o ligeros, con bajo contenido en grasas o libres de ellas no siempre le ayudan a reducir calorías.

Algunas de las etiquetas de los primeros alimentos con grasas modificadas se autodenominaban light, lo que inducía a los compradores a pensar que dichos productos eran alimentos saludables. Pero tras una comprobación más detallada de los datos nutricionales constatamos que dichos productos light no tenían necesariamente menos calorías y, por lo tanto, defraudaban al comprador que creía estar consumiendo dulces y tentempiés verdaderamente saludables.

La legislación en materia de etiquetado es bastante precisa a este respecto: los alimentos como las mayonesas y las salsas para ensaladas denominadas light, se etiquetan como tales porque contienen un tercio de las calorías o la mitad de grasa que el formato tradicional de dicho alimento. Pero en caso de no hacer referencia a una reducción de grasa o calorías, el término light también puede aludir a un sabor, color o textura más ligero, lo cual nos obliga a realizar un estudio más exhaustivo de las referencias de la etiqueta. El aceite de oliva ligero hace referencia a su sabor, pero tiene las mismas calorías que el aceite de oliva virgen extra.

Los productos con menos de medio gramo de grasa por ración pueden etiquetarse como libres de grasas, es decir, esto nos indica que a menos que consuma varias veces la ración recomendada, puede deducir que su ingesta de grasa en dicha comida será razonablemente reducida. No obstante, le recomendamos que compare la versión libre de grasa con la versión estándar de un alimento antes de decidirse.

En el caso de los productos horneadosEn el caso de los productos horneados, como galletas o pasteles, los alimentos libres de grasa suelen contener mucha más azúcar que su versión estándar, lo cual elimina la diferencia de calorías por ración. En ocasiones, el alimento original no tiene tantas grasas, por lo que es más recomendable optar por el producto estándar, ya que la versión libre de grasas suele tener un precio más elevado.

En el caso de los alimentos “sin azúcar” puede aplicarse el mismo principio, es decir, sólo los productos con menos de medio gramo por ración pueden etiquetarse como tales. Pero si consumimos la cantidad suficiente, es posible que nuestra ingesta de calorías siga siendo elevada. Algunas personas toman caramelos “sin azúcar” sin restricciones, lo cual puede aumentar considerablemente su ingesta diaria de calorías.

Debido a las preocupaciones en materia de salud, los fabricantes de alimentos han tratado de eliminar las grasas trans de muchos de sus productos pero, en muchos casos, dichas grasas se han sustituido por grasas saturadas, que también pueden contribuir a aumentar los niveles de colesterol. Y, al igual que ocurre con el azúcar, los alimentos con menos de medio gramo de grasas trans por ración pueden etiquetarse como alimentos “sin grasas trans”, por lo que le recomendamos que lea las etiquetas y controle las raciones que consume.

Algunos alimentos no están “libres” de un ingrediente en particular, pero contienen una cantidad del mismo inferior a la del producto estándar. La reducción de un nutriente, como las grasas, en un 25 por ciento o más, supone la posibilidad de incluir en la etiqueta “con reducción de” o “con menos de” (como en el caso de la "mayonesa de calorías reducidas" o "mayonesa con un 60 por ciento menos de calorías").

Los fabricantes de alimentos han escuchado a los consumidores alto y claro, y trabajan para satisfacer la continua demanda de productos sabrosos con menos grasas, calorías o azúcares. Y, aunque la legislación en materia de etiquetado es bastante concisa, sigue siendo necesario comparar los productos a la hora de hacer la compra. Es posible que esas galletas libres de grasas reduzcan su ingesta de grasas, pero también podrían aumentar su ingesta de azúcares, haciéndole pagar más por un producto que le permitirá reducir escasas calorías, o ninguna en absoluto.

Susan Bowerman es asesora de Herbalife.

 
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